YO OPERÉ A VATANEN Imprimir
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World Rally Championship
Lunes, 30 de Marzo de 2020 12:01

Los hechos que narraré a continuación pretenden contar cronológicamente como fue el accidente de Ari Vatenen ocurrido en 1985 durante el Rally de Argentina.

 

Estamos en julio de 2010 y me encuentro en un almuerzo en la casa de Raul Berecibar, gran baluarte del karting y los monopostos en Córdoba Argentina, hombre de automovilismo; a mi costado mi padre y en frente mío un señor de avanzada edad y de pocas palabras. Casi con un sentido patriarcal nos repartimos la eslora de la mesa en partes iguales entre hombres y mujeres y obviamente del lado de los varones se hablaba de fierros;  en todo el temario a discutir se toca indudablemente el tema rally y mi padre cita haber presenciado el accidente del finlandés Ari Vatanen, hasta ese entonces ese hombre que estaba sentado enfrente mío no había dicho una sola palabra, solo había escuchado, hasta que de repente dice “Yo operè a Vatanen”.

 

En ese momento además de lamentar no tener una filmadora debo reconocer que me corrió un frio por la espalda y a partir de ese momento de mi parte solo fueron preguntas y más preguntas; con quien yo hablaba era el Dr. Carlos Lucero, durante años Jefe de Cirugía del Hospital de Urgencias.

 

El accidente se produce el día jueves 1 de agosto de 1985 durante el desarrollo de la primera etapa y en el transcurso del tramo TC2 Las Bajadas – Villa del Dique de 19.71 kms de recorrido; luego de la largada con Vatanen puntero hasta el momento el auto transita a alta velocidad sobre un vado en que el tren trasero del Peugeot 205 pega de lleno y provoca que el auto pique hacia arriba y empiece a volcar.

 

En el largo viaje el coche se eleva unos 4 mts, da tres vueltas de campana, impacta con un talud de tierra de trompa y finalmente aterriza de cola; en la inercia de este se iban desprendiendo partes hasta quedar solamente la jaula y parte de los trenes de tracción con los dos ocupantes adentro del habitáculo casi desvanecidos pero conscientes.

 

El reporte del accidente se da en primera instancia a la policía y a los bomberos que prestaban seguridad en ese tramo, en este caso los bomberos de la Ciudad de Almafuerte, quienes rápidamente dan aviso a las autoridades de la prueba para que suspendieran el transito sobre el tramo e interviniera un helicóptero en el lugar.

 

Al rescate se lanza un Bel UH2 de la Fuerza Aérea Argentina despegando desde Villa del Dique que luego de ver el auto semidestruido busca un lugar para aterrizar. Los rescatistas extraen a Ari e improvisan en una camilla usando el protector de piso del auto, despedido durante el impacto.

 

 

El protocolo fijado en aquel momento establecía que quienes sufrieran un accidente durante la prueba deberían ser trasladados a la Ciudad de Córdoba al Hospital de Urgencias, pero no es éste caso, el cuadro que presentan los accidentados es demasiado complicado para un viaje a la capital, por eso el helicóptero toma curso a la clínica Regional Rio Tercero a unos 10 minutos de viaje. Mientras el equipo sanitario estabilizaba a los heridos en viaje, en Rio Tercero la policía y el equipo médico de la clínica ya tenían listo un corredor sanitario de 50 mts desde el lugar de aterrizaje (en las vías del tren) hasta la terapia intensiva del nosocomio.

 

Aun con las aspas girando los médicos estabilizan con éxito a Vatanen y Harriman dejándolos listos para trasladarlos a la capital. Nuevamente en tiempo récord el helicóptero une en 20 minutos Rio Tercero con Córdoba. Debido a la urgencia del caso se repite la maniobra de aterrizaje en lugar improvisado pero seguro, por eso la policía corta el puente de la Avenida Sarmiento para que desde  la aeronave se pueda ingresar a los dos heridos al Hospital de Urgencias, mientras tanto llegan Reutemann y Jean Todt.

 

El primero con el que habla Carlos Lucero es Reutemann quien rápidamente le manifiesta las intenciones del equipo Talbot Peugeot Sport de trasladar a Vatanen a Francia, Lucero se niega y utilizando al “Lole” como traductor le transmite tranquilidad a Todt diciéndole que la valoración ha sido realizada muy bien y que la operación será larga, pero Vatanen y Harriman serán operados bajo su supervisión.

 

“Como médico he visto muchos casos complicados, pero lo que más me impresiono de Ari fue que cuando lo desvestimos tenía marcados como hematomas los 4 cintos de seguridad, era increíble de verlo y sus ojos estaban rojos como de una película de terror, producto de los derrames”

Contaba el Doctor acerca del prequirúrgico.

 

“Vatanen tenía muy pocos huesos sin quebrarse, una rodilla muy complicada producto de haber pegado contra el tablero y la jaula del auto y varias vértebras rotas, realmente que los sistemas de seguridad funcionaron bien y la estructura del coche soportó semejante impacto”.


Una vez terminada la operación de casi 8 hs y tres transfusiones de sangre, el Dr. Lucero vuelve a hablar con Reutemann diciéndole que las operaciones han sido exitosas y que tendrán una recuperación en Córdoba, pero Jean Todt ya había hecho lo suyo. La embajada Francesa en Argentina había puesto a disposición un avión sanitario de última tecnología para trasladar a Europa al binomio accidentado.

 

“Fue un gesto que no me gustó, me daba la impresión que no confiaban en nosotros, pero también entendí que su ritmo de vida, tanto personal como deportiva los llevaba a eso, así que le dije a Todt que firmara toda la papelería legal para que el equipo Peugeot fuese responsable de lo que ocurriera en el traslado a Francia”.


Ese sábado 3 de Agosto a las 19 horas partía desde Córdoba y rumbo a París el avión con los dos accidentados. La trastienda de aquel día fue de pocas horas, pero decisivas y una vez más Argentina estuvo a la altura de las circunstancias demostrando sus enormes capacidades. Hoy recordamos aquel accidente como una desgracia con suerte, quizás la misma suerte que tuve yo de toparme con este héroe anónimo sentado frente mío.

 

 

Doctor Carlos Lucero…Simplemente Gracias!

Textos: © Lisandro Labuerta